DE CANADA, POLIGLOTAS Y REZAR UN POCO

El fin de semana de Acción de Gracias lo pasé este año en New Orleans. El sábado en la tarde andábamos de paseo toda la familia con unas amistades. A eso de las cuatro de la tarde me dio un antojo brutal de beberme un café, así que empecé a buscar algún local donde vendieran café expreso. Ya que el expreso es lo único que es café de verdad acá en el norte.

Pasamos frente a un negocio de venta de discos (tenían una colección brutal de LPs) y recordatorios, que también vendía café. Entré y luego de dar una vuelta por la tienda con mi esposa y los nenes le dije a la muchacha del mostrador.

—Hi. —

—Hi. —

—Do you have espresso coffee? —

—Yes. —

—Two please. —

Comenzó a preparar los cafés y mientras lo hacía me miró y me preguntó:

—¿De dónde son? ¿Colombia?—

Me quedé medio pasma’o porque la muchacha era blanca, rubia y de ojos claros. Una pinta de americana brutal.

—De Puerto Rico. Pero nos mudamos recientemente a Mississippi. ¿De dónde eres?—

La miré con detenimiento a ver si había entendido mi español de puertorriqueño a velocidad de 25 palabras por segundo. Me contestó en un español muy claro.

—Montreal. —

—¿Dónde aprendiste español? ¿Tienes familia hispana? ¿Tus papás? —

—No, en la escuela. —

Su contestación me sorprendió y me hizo sentir otra vez la decepción que muchas veces he sentido cuando nos comparo a personas de otros países que hablan 2, 3 y hasta 4 idiomas. Esa muchacha no estuvo toda su vida tomando cursos de inglés desde escuela elemental hasta escuela superior. Probablemente su español lo aprendió en escuela superior. O sea, ella habla francés, inglés y español. Mínimo, porque no le pregunté si hablaba algún otro idioma pero no sería raro que hablara alemán. No es muy difícil imaginar que al momento de entrevistar a aquella joven, que habla tres idiomas en una ciudad donde el turismo es uno de los mayores motores económicos, esta tuvo una gran ventaja sobre los demás candidatos que hablaban solo un idioma.

A mí la cuestión del inglés, o mejor dicho, el no-inglés de los puertorriqueños me causa una molestia e incomodidad como la que causan las hormiguillas que se sienten cuando a uno se le adormece un brazo o una pierna. Esa incomodidad que no es que cause un dolor insoportable pero es tan molestosa que uno se desespera.

El suizo Roger Federer habla suizo-alemán, alemán, inglés y francés de forma fluida. También habla un poco de italiano y sueco. El español Rafael Nadal habla español, inglés y un poco de francés. Doy esos dos ejemplos porque son los que se me ocurren de momento. Pero es común que en Europa se hablen 2 y 3 idiomas. Y fíjese que no estoy haciendo una comparación con Estados Unidos ya que el americano tampoco es bilingüe por lo general. Aunque me da la impresión que eso está cambiando poco a poco por necesidad.

En Utah por ejemplo, se están desarrollando varios programas piloto donde los estudiantes están siendo introducidos a un sinnúmero de idiomas. En el 2013 la revista TIME publicó un reportaje donde describía cómo el 20% de las escuelas públicas ofrecían un programa de inmersión de lenguaje donde la mitad de sus clases son en inglés y la otra mitad en español, francés, mandarín o portugués. Para julio de 2013 representantes de otros 22 estados habían visitado Utah para aprender sobre este innovador programa.

En Puerto Rico hablamos español y… ¡coquí! ¡coquí! ¿Por qué? Bueno, porque nuestro sistema educativo en esa área, como en muchas otras, ha fallado descaradamente. Y la culpa ha sido de la política partidista desgraciadamente. Un lado quiere que hablemos inglés para parecernos más al americano y el otro lado no quiere que hablemos inglés precisamente por la razón opuesta. Eso nos ha colocado en un lugar de desventaja brutal en comparación con países donde la población es bilingüe o poliglota.

¿Se imagina usted si el puertorriqueño promedio pudiese hablar español, inglés y francés? ¿O mandarín? Lo peor es que hay personas “educadas” que se atreven a decir que el enseñar inglés a temprana edad puede tener un efecto negativo en los niños. ¡Y los que lo dicen son personas con educación universitaria! Es sorprendente que alguien pueda hacer esa aseveración en el 2014. En el 1980 quizás hubiese sido entendible, pero con todos los avances tecnológicos y descubrimientos de la ciencia es sencillamente mezquino tratar de utilizar ese argumento.

Nuestro sistema educativo tiene que ser repensado desde cero; y pronto. Hubo una época donde fuimos pioneros en muchas áreas pero eso ya no es así. Ya pasamos de ver el éxito como algo común que ocurre todos los días a algo que nos maravilla cuando ocurre. ¿No se ha fijado que cuando algún puertorriqueño tiene éxito todos se maravillan y dice “¿ven que se puede?”, “¿ven que tenemos el talento si nos esforzamos?” En lugar de ser la norma se ha convertido en la excepción lamentablemente.

Hace unos meses se dieron a conocer los resultados de ciertas pruebas que ahora no recuerdo cuales eran (quizás el College Board). Consideré patético escuchar a personal de la alta gerencia del Departamento de Educación celebrar con bombos y platillos que las cinco o diez notas más altas de esas pruebas provenían de estudiantes de escuelas públicas. ¿Por qué patético? Pues sucede que esas escuelas “públicas” que se utilizaban como ejemplo para decir que nuestro sistema de educación en general está bien, no son la típica escuela pública que depende del sistema centralizado de educación. Recuerdo que algunas de ellas eran UHS y CROEM. Dos escuelas que precisamente son excepción a la regla. Dos ejemplos que comprueban que hay que estar fuera del “mainstream” del mostro del Departamento de Educación para poder tener éxito. Es como si el padre abandonara a su hijo recién nacido, el niño fuera adoptado por otra familia y cuando el joven se graduase de escuela superior con honores el padre que lo abandonó dijera, “vieron que bueno me salió ese muchacho?”.

No recuerdo las otras dos o tres escuelas pero recuerdo que ninguna era una escuela regular del sistema, sino algún tipo de escuela especializada o parecida a una escuela “charter”. Y no es que las escuelas “charter” sean la solución ni lo mejor que exista. Simplemente son una alternativa que bien administrada es viable y exitosa. Y mal administrada puede ser tan desastrosa como lo que tenemos actualmente.

¿Qué hacer entonces si ya sabemos cuál es el problema? A ver, la rueda ya está inventada así que no tenemos que ser ni inteligentes para lograrlo. Solamente saber copiarlo bien. Ya Utah lo hizo y Canadá lo hizo. Pues la respuesta lógica sería copiarnos de ellos. Hasta ahí parece que la cosa es fácil. Pero por alguna razón los grupos para este tipo de expedición siempre tienen el mismo resultado: no ocurre nada. Hemos enviado gente a Europa, a Estados Unidos, a Shangai, a Singapur, a Colombia. Mencione un país, y allí hemos ido nosotros con un grupo expedicionario a tratar de descubrir los secretos alquímicos que se utilizan en lugares exóticos para ser exitosos.

¿La razón para el fracaso? Estoy convencido que la respuesta siempre proviene del mismo lugar: la política. Y uno podría pensar que la política existe en todos los países. Que en todo lugar hay mediocres gobernando, y es cierto. En todos lugares los hay pero creo que la diferencia es que en otros lugares hay al menos un atisbo de compromiso con el futuro del país. En Puerto Rico, a absolutamente nadie le importa el futuro más allá de uno, dos, tres o cuatro años, dependiendo cuánto falte para las próximas elecciones. En otros países hay algún sentido mínimo de plan de futuro no importa de qué partido se milite. Cuando hay un cambio de gobierno se mantienen ciertas políticas en las cuales hay consenso sobre sus beneficios. Y el pueblo reconoce y espera que así se comporten los líderes. Nosotros lamentablemente hemos llegado al punto que en nuestro subconsciente “sabemos” que todo lo que se está desarrollando durante un cuatrienio será paralizado por la nueva administración si hay un cambio de partido en el poder. Y eso es nefasto, mire lo que nos ha pasado con la energía renovable entre otras cosas.

¿La solución? Pues antes que todo, elevar nuestras plegarias al cielo y pedir a Dios, Ala, Mahoma, Krishna, Buda o a la deidad de su preferencia que nos envíe no uno, sino dos grandes líderes. Sí, dos, porque si nos manda solo uno será casi imposible convencer a los del otro color. Nos hace falta “gente grande”, que piense en grande. Que vean al elefante rosado que está sentado en el medio de la sala. Y “gente grande” la tenemos, el problema es que no están en la política precisamente porque no están dispuesto a claudicar a sus principios. Tenemos empresarios, economistas y muchos otros que tienen la visión de país que se necesita pero que no entran a la política porque saben que sus principios no les permitirían aguantar la andanada de barbaridades y barrabasadas a las que estarían expuestos.

Nuevamente, ¿La solución? Luego de rezar por unos cuantos líderes de verdad le toca al elector convertirse también en “gente grande” y elegir a los candidatos correctos. No hay cliché más cierto que el que dice que los pueblos tienen a los gobernantes que se merecen. La tarea es difícil, pero no imposible. Si EU se levantó luego de su Guerra Civil, si Inglaterra se levantó luego ser destruida casi por completo después de la Segunda Guerra Mundial y Alemania se ha convertido en la nación exitosa que es luego de también haber sido destruida casi por completo al igual que Inglaterra pues la terea de nosotros no es más difícil que la de ellos. Como mencioné en un artículo previo, nosotros no hemos tenido la experiencia de haber experimentado un conflicto bélico que haya destruido nuestra infraestructura ni un gobierno dictatorial. Así que si otros se han podido levantar nosotros lo podemos hacer.

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4 chavos

Cuando le digan que los 4 chavos son porque no hay más nada que se pueda hacer, no se enoje, entiéndalos.

Cuando le digan que es que no se les ocurre más nada, no se enoje, entiéndalos.

Cuando le digan que es la “decisión valiente”, no se enoje, entiéndalos.

Pero cuando le digan que es el momento adecuado para empujarle los 4 chavos porque el precio del petróleo ha bajado… enójese un poco porque le faltan el respeto, pero no mucho; regocíjese en que el país los ve como payasos.

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El Bombón

Cierre sus ojos, imagine un bombón y cuando lo vea póngale su sabor favorito. Ahora haga con él en su mente lo que se hace con cualquier bombón… Chúpelo, chúpelo más, siga chupándolo y al final muérdalo y saboréelo. Perfecto.

Ahora prenda su computadora. Vaya a la página de Primera Hora. Busque la sección El Bombón. Mire El Bombón. Ahora haga con él en su mente lo que se hace con cualquier bombón… Chúpelo, chúpelo más, siga chupándolo y al final muérdalo y saboréelo.

¿Fuerte verdad? Sí, lo es. Pero, ¿por qué cree usted que se le llama así a dicha sección? ¿Por qué no “La Mamisonga de la Semana?” Pues porque El Bombón es más pícaro, más atrevido. Pero demuestra un poco nuestros estándares dobles.

Me explico. Hace unas semanas hizo noticia un video de una joven en youtube que mientras caminaba por las calles de New York era acosada por cientos de hombres que le decían barbaridades como: How you doing today?, How are you this morning?, Have a nice evening, Hello good morning. Y varias otras un poco más cafres. El video causó revuelo en las noticias tradicionales y en las redes sociales. “¿Cómo es posible?” “¡Qué barbaridad!” decía la gente.

En aquel momento recordé El Bombón de Primera Hora y me di cuenta que dicho bombón es mucho más degradante y ofensivo que el video de la joven recibiendo piropos no deseados en la calle. Sin embargo, El Bombón es un tradición casi tan puertorriqueña como la Navidad o Halloween y nadie nunca se ha sentido ofendido. Ni hombres ni mujeres. ¿Quién no visitó alguna vez el taller de mecánica de su preferencia y allí estaban decenas de fotos de Los Bombones pegadas en la pared? Y vamos, si soy honesto tengo que admitir que yo nunca me sentí ofendido en mis “teens” cuando las veía pegadas en la pared. Pero eso no implica que no hubiese nada de malo. Simplemente se veía como algo natural.

Mi premisa no pretende comenzar un discurso de moralidad extrema. El país tiene cosas mucho más importantes que atender que una foto de una muchacha pobre en una sección del periódico. Pero como dicen, el diablo está en los detalles.

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METAMORFOSIS

Las 3 historias narradas a continuación ocurren el 11 de junio de 2017 entre 2:59:30pm y 3:01:00pm.

Jayuya, Puerto Rico (3:00:01pm)

Tan pronto Don Pipo se echó a la boca el primer bocado de arroz con gandules y lechón asa’o a las 3:00:01pm supo que algo estaba mal. Aunque jamás sospechó cuán terrible era lo que acaba de ocurrir. Solo probó un bocado ya que las nauseas que le provovacaba el mero olor de aquella comida era insoportable.

─ ¡Tere! ¡Tere! ¿Qué le echaste a este arroz?─ Gritó.

─ Lo mismo de siempre… ¡maniático!─ Le respondieron desde el balcón.

Pensó de inmediato que debía estar incubando un virus o un tremendo catarro y eso le había afectado su sentido del gusto. Porque el arroz con gandules y lechón asa’o de Tere había sido manjar de dioses para Pipo… hasta ese día.

Carolina, Puerto Rico, Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín (vuelo 051 programado para salir a Orlando a las 3:20pm)

“Mi Gente” de Héctor Lavoe tocaba a todo volumen en sus oídos a través de los audífonos conectados a su iPhone7. Como todavía estaban abordando y había bastante ruido provocado por los demás pasajeros que le pasaban por el lado buscando su asiento, subió el volumen para disfrutar su música como le gustaba. Miró su reloj antes de subir el volumen y vio que este marcaba las 2hr:59min:45seg pm.

─ ¡Mierda! Veinte minutos más con este calor.─ Pensó.

Subió el volumen y comenzó a golpear el cencerro imaginario que tenía en sus manos. No le había dado más de dos golpes cuando empezó a sentir un dolor de cabeza leve que en cuestión de tres segundos se hizo insoportable. Se arrancó los audífonos de los oídos bruscamente. Miró el artefacto en su mano, le bajó el volumen y procedió a colocarse los audífonos en los oídos nuevamente. Para su sorpresa, aunque el volumen estaba bastante bajo, el sonido de la música le provocaba un intenso dolor de cabeza. Pero lo más desconcertante no era el dolor de cabeza sino el disgusto y mal humor que le causaba el simplemente escuchar el ruido, ahora molestoso, del cencerro y la voz desagradable del que interpretaba la canción. Era una molestia tan grande y desagradable como la que le provocaba el maldito reggetón, la música más despreciable que jamás había escuchado… hasta ese día.

Decidió escuchar otro tipo de música en su y mientras repasaba su librería digital apareció brevemente en la pantalla del aparato “Lucille” de Kenny Rogers. Recordó que un millón de veces pensó borrar toda la porquería de música coutry pero siempre decidía dejarla por si alguien pedía algo de Kenny Rogers en algún karaoke. Por alguna extraña razón decidió escucharla y para su sorpresa la canción le gustó muchísimo. Pasó el resto del viaje escuchando Bill Anderson, Lynn Anderson, Johnny Cash y Carrie Underwood entre otros… y borrando toda la salsa gorda, y desagradable, que tenía en su teléfono.

Loíza, Puerto Rico

Eran las 2:59:00pm cuando Luisa miraba llena de orgullo la enagua con volantes, encajes y cintas que tenía en su mano. Era parte del traje típico puertorriqueño que estaba cociendo para que su hija lo usara durante una actividad del campamento de verano de su escuela. Una de esas tradiciones que su familia seguía con solemne reverencia. Tanto la madre como la hija adoraban la tradicional vestimenta jíbara.

El traje era una hermosa pieza de algodón blanco con escote redondo de hombro que mostraba la piel hasta el nacimiento del seno. Con manga amplia, ajustada al codo y adornada con encajes. La falda era fruncida a la cintura y llegaba hasta los tobillos. También adornada con alforzas y encajes.

Le encantaba el traje típico puertorriqueño. Lo consideraba una de las piezas de ropa más hermosas que jamás hubiera visto y por alguna razón le traía gratos recuerdos de su propia niñez cuando visitaba la casa de sus abuelos.

Cuando estaba dándole las últimas puntadas al traje, a las 2:59:50pm exactamente, se levantó de la mecedora y sacudió el traje en el aire, con un movimiento similar al que se hace para desdoblar una toalla arrugada. Mientras lo sacudía sentía gran nostalgia y agradecimiento por haber tenido una vida como la que tuvo y por haber engendrado y criado a su hija en el hermoso pueblo de Loíza.

Luego de unos 3 segundos sacudiendo el traje lo levantó en el aire, lo puso en dirección hacia la ventana esperando ver el algodón blanco brillar bajo la luz de las 3:00pm (ya eran las 3:01:00pm), pero para su sorpresa lo que vio le pareció totalmente extraño y anticuado. En lugar de apreciar el traje con nostalgia y cariño no sintió nada de eso. Incluso, la apariencia del traje le incomodó y pensó cómo rayos se le había podido ocurrir cocer semejante pieza tan fea.

En ese preciso instante su hija entró por la puerta de la sala y casi sin pensarlo Luisa dijo,

─ ¿Quieres salir en el dichoso desfile ese todavía? El traje ese que te mandaron a usar está más feo que la palabra sobaco.─

─ Mejor no voy. Parezco una boba con esa pijama.─

 

Epílogo:

Las tres historias narradas ocurren el domingo 11 de junio de 2017. Los eventos se desarrollan justo después de cerrar los colegios de votación a las 3:00pm el día del plebiscito. Ese día, los que se conocieron hasta ese momento como puertorriqueños, eligieron entre entre 3 formulas de estatus. Saliendo victoriosa la estadidad.

Aunque no se habrían de conocer los resultados hasta las 5:30pm la decisión había sido tomada a las 3:00:00pm en punto, en el momento en que cerraron los colegios de votación. Tal y como lo habían advertido por generaciones los verdaderos patriotas, justo en el momento de elegir como colectivo la estadidad comenzó la… metamorfosis.

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Los Extraños en mi sala

La decisión de mudarme fuera de Puerto Rico fue una que tomé en un instante. Sin mucho titubeo, como he tomado casi todas las decisiones importantes y no importantes en mi vida. No es que no analice las cosas. Al contrario, mi educación universitaria me obliga inconscientemente a analizar cada opción varias veces tratando de predecir todos los escenarios y desenlaces posibles.

Esa rapidez de tomar una decisión no implica que no haga un análisis sosegado. También, se me hace bastante sencillo separar la parte emocional al momento de hacer el análisis, aunque al final del proceso esa parte emocional siempre está presente y creo que en alguna medida siempre afecta la decisión, aunque sea un poco.

Yo acepté mi nuevo trabajo en mayo de 2014, y entre mayo y finales de junio se vendió casa, carro, se mandó mudanza a Mississippi, se vendieron varios enseres de cocina e hice un viaje de tres días con mi esposa a MS a buscar cuido, escuela y apartamento.

Durante todo ese proceso cuando alguien se enteraba de la decisión “tan drástica” que había tomado de mudarme y vender hasta mi casa en tan poco tiempo, a mí siempre me parecía extraño por qué la gente lo veía de esa manera. La reacción de asombro era la misma con la gente de PR y la que conocía en Estados Unidos. Llegó el momento en que dudé un poco sobre si había dejado de considerar algún factor importante en mi decisión y estaba a punto de cometer el error más grande de mi vida. Ese momento duró quizás unos minutos, pero estuvo ahí.

Transcurrió el tiempo desde que tomé la decisión de brincar el charco, y el momento de finalmente abandonar mi casa por última vez, y mi esposa bromeaba conmigo diciéndome que yo era como un pana que tengo, “no tengo sentimientos”, ya que en ningún momento me vio titubear ni mostrar la mínima preocupación de que algo pudiera salir mal. Ella perdió muchas noches de sueño, y yo dormía, como dice el refrán, “como un lirón”.

Sí habían momentos en los que se piensa en la familia, los amigos, la comunidad que se deja atrás. Aunque nada que llevara a uno a arrepentirse o al común y natural episodio de tristeza y/o llanto.

Pero el momento del golpe llegó cuando menos me lo esperaba. Fue el día que entregué la casa. Ufff… que pescozón que no vi venir. Ese día le había pedido a la familia que nos compró la casa que nos dieran hasta el medio día para poder levantarnos con calma y recoger las últimas cosas que nos quedaban y montarlas en la guagua. Llevábamos aproximadamente dos semanas viviendo en la casa sin muebles ya que la mudanza se había ido a MS. Durmiendo en matres de aire, sentándonos en sillas de playa, comiendo en utensilios desechables y viendo televisión en un plasmita viejo que nunca boté y que gracias a Dios funcionaba. Luego de eso, nuestros últimos cuatro días como residentes de Puerto Rico los pasaríamos en un apartamento que nos prestó un familiar.

Ese último día en nuestra casa nos levantamos y comenzamos a recoger lo poco que quedaba (que realmente era un montón) y al dar las doce del medio día llegó la familia a la que le habíamos vendido la casa. Era un matrimonio con sus tres hijas. A esa hora todavía no habíamos terminado de recoger los “motetes” así que les prestamos nuestras sillas de playa para que se sentaran en la marquesina. Vinimos a terminar casi a las tres de la tarde.

Al terminar de montar el último paquete en la guagua salimos a la marquesina y le hicimos a los nuevos dueños la entrega formal de las llaves y los beepers de la puerta de garaje. Nos despedimos y les deseamos que disfrutaran la casa y les aseguré que se mudaban a una comunidad excelente con gente muy buena.

Comencé a caminar hacia la guagua y al salir de la marquesina miré directamente hacia atrás, justo donde quedaba la puerta de la cocina y vi a uno de ellos (no recuerdo a quién, solo recuerdo una sombra) caminar hacia la sala. Sentí en ese momento una incomodidad similar a la que uno siente cuando sabe que se va a enfermar. Una incomodidad que no se puede identificar o describir con certeza pero que uno sabe que anda por ahí y que viene acompañada de algo nada bueno.

Cuando salí de la marquesina caminé hacia la derecha y al pasar frente a la puerta principal de la casa, que estaba abierta, miré hacia mi derecha. ¡Y ahí vino la pescozá! Allí estaban ellos… Los Extraños en mi sala. No recuerdo a cuales vi en ese momento; si fueron dos, tres o si los vi a todos. Probablemente fue la impresión lo que no me dejó distinguirlos, algo así como lo que le ocurre a una persona que vive una experiencia traumática y su mecanismo de defensa es borrar lo sucedido. Solo recuerdo formas humanas en mi sala. ¡MI SALA!

La sala donde se criaron mis hijos, la sala donde jugué con ellos, donde invité a amigos y familiares con los que siempre pensé que compartiría por muchos años. La sala donde vi las mejores finales de Wimbledon de la historia, del US Open, Roland Garros, Australian Open.

La sala donde discutí y filosofé con amigos sobre cómo salvar al país, como cambiar el rumbo. Cómo mejorar la educación, cómo aprender a ser un país de gente de vanguardia como lo fuimos en alguna época y dejar de ser espectadores ignorantes en un mundo cada vez más pequeño pero a la vez más complejo.

La sala donde siempre estuve seguro que llegaría a viejo y criaría a mis nietos. La sala donde vi tantas buenas películas, leí libros y me bebí un vinito con mi esposa.

Que brutal fue ese momento. Fue como si le estuviesen invadiendo a uno la cama mientras uno duerme. Como si un extraño entrara a tu baño mientras te estás bañando. Es entregarle a otros un pedazo de ti, de tu vida y tus experiencias para que las borren y escriban sobre ellas una historia nueva, una historia que tú nunca sabrás como empieza ni termina. Yo creo hay hasta cierto punto una dosis de egoísmo envuelto porque sabes que tu no va a importar, que desaparece, que a ninguno de esos extraños les va a hacer diferencia qué pasó en cada rincón de esa casa; y está bien que no les importe porque para ellos su historia debe ser la más importante. Tengo que confesar que a veces me pregunto cómo se verá mi sala hoy. Cómo se verán los cuartos de Isabella y Marko…

Cuando vi a Los Extraños en mi sala titubeé y por un microsegundo pensé si había tomado la decisión correcta. Vinieron a mi mente todas aquellas expresiones de asombro de amigos y familiares cuando se enteraban que nos íbamos “de la noche a la mañana”. Pensé, “eah rayo, ¿qué se me habrá olvidado? ¿Qué saben ellos que no sé yo.” Fue el momento en que sentí que se aguaban los ojos.

Cuando me monté en la guagua y la prendí, el lagrimón todavía estaba allí. Mientras guiaba por la carretera principal de la urbanización y pasaba frente a las canchas de tenis, el play groung, la piscina y el lago me seguía acordando de Los Extraños en mi sala… y me di cuenta que en ese momento no había una, sino dos emociones. Esa segunda fue reemplazando poco a poco a la primera y me sorprendió que estuviera allí y de una forma tan fuerte. Allí estaba la conden’a, y qué incómoda era. ¿Qué cuál fue? Bueno, esa necesita un artículo para hablar de ella y no sé si lo escriba.

Pero lo importante es que al final uno se da cuenta que la vida es cambio, que realmente no existe camino sino que se hace camino al andar como bien dice la canción. Que como lee el poema de Robert Frost:

I shall be telling this with a sigh

Somewhere ages and ages hence:

Two Roads diverged in a wood, and I –

I took the one less traveled by,

And that has made all the difference.

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EL COLOQUIO DE LOS NATIMUERTOS

SIMONE hizo su entrada al Premio al Proyecto Nati-Muerto 2015 sabiendo que muy probablemente el premio era para él.

Por los pasados 10 años el galardón había recaído al menos cuatro veces sobre una iniciativa del gobierno de Puerto Rico. Fue allí donde por primera vez se conocieron Gasoducto del Sur, Vía Verde, Roosevelt Roads y más recientemente Proyectos de Energía Renovable; aunque este último había tenido unos hijos que se habían salvado de chiripa de entrar al selecto grupo. Entre esos pocos agraciados estaban Molinos de Santa Isabel y Molinos de Naguabo.

Cuando SIMONE entró al salón todos se voltearon y comenzó el típico murmullo de cuando arriba una estrella de cine. SIMONE era un caso especial porque los organizadores del evento habían discutido por varios meses previo a la premiación si SIMONE cualificaba, ya que técnicamente sí se había estrenado como proyecto vivo aunque luego fue retirado por el gobierno. Pero al final, debido a la gran presión ejercida por otros proyectos nati-muertos del pasado, se decidió incluirlo entre los participantes. Y su historia era una tan increíble, y que había dejado perplejos a todos, que no había forma de que el premio se le pudiese dar a otro proyecto.

Gasoducto del Sur, Vía Verde, Roosevelt Roads y Proyectos de Energía Renovable se habían hecho muy buenos amigos por los pasados años y además de eso despertaban un respeto y admiración hacia los otros asistentes ya que los cuatro habían sido ganadores del premio en ediciones recientes. Su mesa era considerada la mesa de la “crema y nata” de los proyectos nati-muertos. Los cuatro conocían a SIMONE y tan pronto este llegó e hizo los saludos protocolares y de cortesía fue de inmediato a la mesa de sus amigos.

–¡Hola tipos!– Saludó SIMONE efusivamente.

–¡Hola!– Respondieron al unísono sus panas.

–Cuéntanos, ¿que rayos fue lo que pasó contigo?– Dijo Gasoducto del Sur.

–Sí mano. Después que todo el mundo juraba que este año el ganador no iba a ser de

Puerto Rico… Cuando los demás se enteraron que un candidato de Puerto Rico

había cualificado este año también, casi se forma un motín.– Añadió Roosevelt

Roads orgulloso.

–Pues mi pana, como siempre, esa gente lo que da es una mezcla de risa y pena.–

–¿Me lo dices? Nacer en Puerto Rico es ser una de dos cosas: o Patrimonio Nacional,

o proyecto natimuerto. Y como ya las plazas de Patrimonio Nacional las tienen

Energía Eléctrica y Acueductos, pues tenemos este premio seguro.–

–¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!– Rieron todos.

–Después que estaba todo funcionando– continuó SIMONE, –salió un tal Doctor

Shoper y dijo que yo era un “entrampamiento al consumidor”. Y mi pana, eso fue

como abrirle el cerca’o a las reces, todos salieron desbocados detrás de él. Los

chismologos, los políticos, los comentaristas, los periódicos… Todo el mundo salió

detrás de él a coro: ¡“ENTRAMPAMIENTO! ¡ENTRAMPAMIEMTO!–

–¡Diaaablo mano!– Dijo Vía Verde.

–Por lo menos Tito Kayak no se te encaramó encima de una cámara a gritar

¡“ENTRAMPAMIEMTO”!– Bromeó Proyectos de Energía Renovable.

–No te digo que son especiales. Mira lo que pasó con Gasoducto del Sur y Via Verde. Y

ahora se están lamentando que la luz está alta, que la economía no arranca, que hay que hacer un Plan de País.– Dijo Roosevelt Roads.

–No mano, lo que pasó conmigo estuvo bestial.– interrumpió Gasoducto del Sur. –

Después que me tenían instalado casi completo y a varios meses de empezar a

operar se formó el revolú y me abandonaron.

–¿Y qué me dices de mi? Yo parí casi sesenta muchachos y lo que se me dieron

fueron dos o tres.– Añadió Proyectos de Energía Renovable.

–Oye, ¿y cómo les va?– Preguntó Gasoducto del Sur.

–Pues de lo más bien. Pero una golondrina no hace primavera.– Dijo Proyectos de

Energía Renovable.

–Hablando en serio. ¿Qué tu crees que le pase a esa gente? Tienen una especie de

esquizofrenia colectiva que no los deja progresar. Y encima de eso se creen que son

la última Coca Cola del desierto.– Argumentó Vía Verde.

–Bueno, siendo justos, hay que admitir que talento tienen por montones. Pero si el

talento va acompañado de miedos, complejos y creerse que vivir de los recuerdos

es lo máximo…– Dijo Proyectos de Energía Renovable

Todos se miraron y asintieron con sus cabezas.

–Pero parece que la cosa está bien mala. Aquello se está vaciando. La gente se está

marchando del país. Y la gente cada vez más pobre, según me cuenta un pana que

tengo allá. Que por cierto, estoy seguro que va a ser futuro ganador de este

concurso.– Dijo Roosevelt Roads

–¿Cómo se llama ese pana tuyo?–

–Se llama Energy Answers.–

–¡Hay mijo! Ese segurito viene para acá y gana el premio. Ese proyecto es el

mismísimo engendro del Demonio según lo que he escuchado.– Dijo Gasoducto del

Sur en tono sarcástico.

–¿Tú crees que echen pa’ lante?–

–Como te dije, talento tienen. Pero están divididos en dos grupos de colores–

–Bueno, yo creo que están tocando fondo. Me parece que la gente va a empezar a

revelarse. Y me refiero intelectualmente. Porque ellos no tienen una tradición de

tirarse a las calles por cosas importantes. Yo creo que la necesidad los va a obligar a

levantarse del marasmo en el que están. Eso sí, si Tito vuelve, ¡todos pa’l

aeropuerto!– Dijo Vía Verde.

Todos rieron.

–Muchacho, dales un Especial del Banco Popular en las Navidades con dos tres

imágenes de Marc Anthony estrujándose la bandera en la cara y los duermes seis

meses…Y en verano dos o tres anuncios con playas lindas y los vuelves a dormir

hasta las próximas Navidades.– Dijo Acueducto del Sur con cierto pesar en su voz.

–¿Saben cuál fue una de las últimas peripecias?– Dijo SIMONE.

–Sorpréndenos.– Dijo Roosevelt Roads.

–Participaron el año pasado de las pruebas PISA, y como se colgaron casi todos los

estudiantes ahora la razón es que la prueba no sirve para Puerto Rico. No los mide

bien a ellos. No es que tengan un problema en eL sistema de educación. Noooooo. El

problema es la prueba. No te digo que son especiales.–

Todos rieron nuevamente. Pero esta vez fue una risa leve y del tipo que pesa en el alma.

–Cuando se den cuenta que la Patria no es ni el coquí, ni El Yunque, ni Miss Universo

o el equipo Nacional sino que son ellos, entonces los dejarán de coger de bobos…–

Dijo Roosevelt Roads.

–Bueno gente. Basta de ser malagradecidos. Que si no fuera por ellos no tuviéramos

tantos galardones. Levanten sus copas y brindemos por el regalo que nos hace

Puerto Rico cada año con candidatos tan sólidos para esta premiación. ¡Salud!–

Gritó Roosevelt Roads

–¡Salud!– Gritaron sus cuatro amigos al unísono capturando la atención de las mesas

que los rodeaban.

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LA JUDICATURA BAJO FUEGO

Recientemente se ha estado discutiendo en la prensa el arresto de un juez y el posible arresto de varios más y de algunos abogados en diferentes regiones judiciales por parte del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés). En este asunto las reacciones son básicamente tres:

  1. los que odian al americano y se rasgan las vestiduras ante semejante afrenta a nuestra Virginal, Sagrada, Pura, Católica, Romana y Apostólica rama judicial. Los de este grupo como la mayoría de las veces en nuestro país, ven todo el asunto a través del cristal de la política y el miedo.
  1. los que se alegran que ahí estén los Onmipresentes/Omnipotentes e Infalibles federales para salvarnos, cuando así es necesario, de nuestra incapacidad total de administrar un sistema de justicia justo. Los de este grupo, como los del grupo anterior, también ven todo el asunto a través del cristal de la política y el miedo.
  1. los que sienten una mezcla de preocupación y vergüenza ajena ante esta situación. Y los que piensan que ni los jueces son deidades caídas del Olimpo ni que el FBI es el ente perfecto que algunos creen.

¿Donde estoy yo en relación a los tres grupos mencionados anteriormente? Pues me encuentro en el tercero. No me molesta la presencia del FBI ya que esa estructura de gobierno tiene un rol que cumplir y se activa cuando así sea necesario (la mayoría de las veces). Tampoco creo que sean infalibles y nunca cometan errores. Soy de los que piensa que los comentarios de la Fiscal de Distrito en PR, Rosa Emilia Rodríguez, fueron un tanto irrespetuosos y fuera de lugar cuando dijo aquella frase de “imagínense si no nos tuvieran”. ¿Correcto? Quizás. ¿Poco profesional e irrespetuoso? Definitivo. Pero lamentablemente, en PR se ha convertido en la percepción general que cuando el FBI entra a investigar es porque el gobierno local tenía conocimiento y no tomó acción.

Si se está en uno de los primeros dos grupos pero también se está claro que el sistema tiene un problema serio que hay que atender la cosa no está tan mal. El problema es si se piensa que nuestro sistema está corriendo como debería. Pero la situación es más peligrosa si se está en cualquiera de estos dos grupo, se ocupa una posición de poder con la responsabilidad de gerenciar la rama judicial, y se piensa que todo está bien.

Cuando escucho a comentaristas, abogados y ex jueces hablar sobre este problema y quejarse de la intromisión indebida del FBI en los asuntos de la rama judicial de PR y del daño que eso le hace a la percepción del publico hacia esta rama de gobierno no me resta otra cosa que aguantar la respiración para no hiperventilar. Estas personas al parecer viven dentro de una burbuja y piensan que somos los únicos en Estados Unidos (y en el mundo) con la posibilidad de irregularidades en la rama judicial. ¿Realmente pensarán que en ningún otro estado el FBI ha hecho investigaciones de esta índole? ¿Que el resto de los 50 estados son tan superiores a nosotros, tan verticales y tan éticos que nunca ha habido una investigación parecida? No creo.

Para corroborar que mi percepción no era la equivocada procedí a realizar un ejercicio sencillo de investigación. Abrí Safari, me fui a Google y escribí “FBI investigates judges”. ¡Bingo! Uno de los primeros enlaces que aparece me llevó a Wikipedia a un artículo sobre el caso conocido como “Operation Greylord” (para accesar el artículo presione aquí). Este fue un caso de corrupción judicial en el Condado de Cook en Illinois durante la década de los 80. Se acusó a 17 jueces, 48 abogados, 10 sherifs, 8 policias y un legislador estatal, entre otros. ¿Cómo se enteró el FBI del traqueteo? Un fiscal se quejó de las irregularidades en la sala del juez.

El gran error de estas personas que demonizan la intervención del FBI es no entender que la percepción negativa de la rama judicial estaba formada desde mucho antes que ellos interviniesen. Por otro lado, sí tienen razón en su preocupación por la percepción que pueda tener el público. Cuando se habla de instituciones como la judicatura o la iglesia, la realidad pasa a un segundo plano. Solo importa la percepción que tengan los ciudadanos de dicha institución. Tan importante es esa percepción que la mayoría (si no todos) los cánones de ética y de conducta requieren evitar “la mera apariencia” de cualquier conflicto de interés o conducta impropia. El solo aparentar dicha conducta es en ocasiones motivo suficiente para que la Oficina de Ética Gubernamental u otra agencia comience una investigación. Pues el caso de la judicatura no es diferente. Por el contrario, es el caso más representativo de la importancia de esta filosofía.

Hay dos sucesos que me llevan a escribir este artículo. El segundo ocurrió esta semana cuando se sentenció a Alfredo Herger a seis años de cárcel por apuntar con un arma de fuego a otra persona. Ese acto es uno criminal y en mi opinión el veredicto fue el correcto presumiendo que la prueba presentada durante el juicio corroboro los hechos ya que no participe del proceso.

Ese segundo suceso me hizo recordar a su vez las vergonzosas declaraciones emitidas el 26 de agosto por la Directora de la Oficina de Administración Tribunales (OAT). En aquella ocasión casi infarto cuando leí sus declaraciones en El Vocero referentes al hecho de que se había realizado una investigación relámpago del alguacil de la región de Fajardo que había apuntado con un arma de fuego a varios turistas. El infarto no fue porque se hubiese hecho una investigación relámpago, sino porque se habían sometido cargos ADMINISTRATIVOS como consecuencia de dicha investigación.

-Con el resultado de esta investigación, concluida en un término de apenas cinco semanas, la OAT reafirma su política de cero tolerancia a cualquier conducta que lacere la confianza de la ciudadanía en su sistema de justicia.- Dijo en aquella ocasión la Directora de la OAT. ¡Cero tolerancia dice! Cuando leí esa noticia entendí totalmente lo que le ocurre al sistema de justicia de PR. No hay sentido de urgencia ni de gravedad con el asunto por parte de los que administran el sistema.

¿Cómo es posible que esta profesional se atreva a decir en estos momentos tan turbulentos que vive la rama judicial que se le sometieron solamente cargos administrativos a un individuo que apuntó con un arma de fuego a turistas? !Y que para colmo lo celebre como un gran logro! Más aun cuando la judicatura está pasando por un proceso de falta de credibilidad tan serio. A Herger lo sentencian a 6 años de prisión y al alguacil ni siquiera se hace el aguaje de procesarlo.

Y no me vengan con el argumento de que se dio el debido proceso de ley y eso fue lo más que se pudo hacer. O que la radicación de cargos criminales al alguacil le corresponde al Departamento de Justicia. O que ese resultado esta basado en un proceso justo.

Repito, hay que entender que en el caso de la judicatura la percepción pasa a ser la realidad. Si la población general percibe que se es laxo con la comisión de delitos por miembros de esa rama, no importa si esa es la realidad o no. La ciudadanía se convencerá que toda la rama está corrompida aunque no sea así. Y la culpa de eso es de quienes la administran.

¿Cómo es posible que teniendo alegadamente varios jueces y abogados bajo investigación en toda la isla se atreva a celebrar que le sometió cargos administrativos a ese alguacil? ¡Dios mio! Mientras escribo estas líneas me sorprendo cada vez más de la barbaridad que sus declaraciones representan. Si yo fuese el supervisor directo de la Directora del la OAT, tan pronto leyera esas declaraciones levantaba el teléfono, la llamaba y le decía algo así como:

-Chica, tú estas loca? ¿Como rayos se te ocurre celebrar que lo más que pudiste hacer fue darle pam pam administrativo al alguacil? Recoge los bártulos y arranca hoy mismo…-

Probablemente esta llamada hubiese estado salpicada de varias “malas palabras” conocidas y utilizadas por todos nosotros. Sí, porque aunque algunos quieran hacernos creer que los jueces no van al baño, no expulsan gases de su cuerpo ni hablan malo es importante recordar que son tan humanos, imperfectos y jíbaros como usted y como yo. Si no fuera así, no estuvieran bajo fuego en estos momentos.

El propio Secretario de Justicia ha indicado que le había hecho saber a la OAT y al Tribunal Supremo de los rumores y bochinches sobre varios traqueteos en los tribunales. Y se puede inferir que nuca ocurrió mucho más que el aguaje de una investigación. ¿Por que? Bueno, lamentablemente el nombramiento de jueces en PR esta basado en el proceso político-partidista. Los jueces son nombrados por el Gobernador y la Legislatura; y es obvio que si usted logra que lo confirmen debe tener unos lazos bastante fuertes con uno o con ambos partidos de mayoría y eso le hace casi intocable. Y no seamos ingenuos en creerle a los que vienen con el cuento de “no sabemos si el Tribunal Supremo o el Departamento de Justicia (DJ) está investigando.” Si se estuviese haciendo alguna investigación seria todos sabemos que la prensa ya se hubiese enterado y nosotros también. No es que supiéramos la información correcta y exacta de dicha investigación, pero al menos el rio estaría sonando. Sin embargo, todos sabemos que lo único que se ha hecho es crear otro “task force” para “mejorar y agilizar” el proceso de evaluación de querellas contra jueces.

Insisto, no importa si solo hay tres jueces en cada región judicial que son manzanas podridas. Tres jueces manchan la rama completa y eso es lo que no acaban de entender en la OAT. En el pasado, la Directora de la OAT ha indicado que se ha reunido con los jueces y han dialogado sobre el problema de percepción que hay y les ha recomendado que sean cuidadosos con su comportamiento. Esta es otra declaración que debe causar espanto y pavor. Reafirma con esta actitud que no reconoce que el problema existe; para ella simplemente es pura percepción. Continúo infartando.

Nuestro sistema judicial se encuentra en crisis y no es culpa del FBI. Es culpa del propio sistema. Han sido irresponsables en sus ejecutorias y en la gerencia del propio sistema. Si se quiere resolver el problema se debe atender el problema, no criticar las consecuencias del mismo. Y hay que entender que la percepción de la ciudadanía en un asunto tan serio como este es lo más importante. Hay que convencer al ciudadano que se está haciendo lo correcto para corregir el problema. No lo incorrecto echando culpas.

¿Qué me daría a mi indicios que se está atendiendo el problema con seriedad? Una investigación inmediata por parte del TS y la OAT de los jueces que se han estado mencionando. Esa investigación tiene que ser a la par con la que está realizando el FBI y no esperar a que la de ellos finalice. Mostremos deseos de investigar con seriedad y eso bastará para que volvamos a confiar en los que están a cargo de administrar el sistema.

No vengamos con el lloriqueo y el ñe ñe ñe cuando nos metan un síndico para enderezarnos la judicatura. Si en el Departamento de Educación y en la Policía a sido vergonzoso, en la Judicatura sería una tragedia.

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SI RELINCHA ES CABALLO

Hace unos días a mi hijo menor le comenzó una tos extraña y de inmediato sospechamos que podía ser un episodio de asma. Mi esposa se preocupó ya que el neumólogo pediátrico que lo atiende normalmente da las citas para unos cuantos días luego que se le llama. Es excelente pero la demanda es mucha.

Mi esposa decidió entonces llevarlo a otro neumólogo al cual habíamos llevado a nuestra hija Isabella la primera vez que comenzó a padecer de asma. A ese neumólogo solo la llevamos una vez debido a que la experiencia que tuvimos en aquella primera visita fue… inolvidable.

Pues sucede que ocurrió lo siguiente en aquella primera visita. Llegamos a la oficina del médico y mi esposa estaba extremadamente alarmada. Yo diría que excesivamente alarmada. A ella la palabra ‘asma’ le causa pavor. Yo estaba un poco preocupado por la situación pero no al mismo nivel que ella. Para ella era una situación que literalmente le había estado quitando el sueño ya que la bebé llevaba algunos días bastante malita y ella sentía terror de que le fuesen a diagnosticar asma. Yo trataba de calmarla diciéndole que el asma, si se trata a tiempo y se es cuidadoso, no es mayor problema y eventualmente desparece. Pero mi sicología no ayudaba mucho.

Volviendo al cuento del neumólogo. Entramos a la oficina, nos sentamos, el médico examina a la niña, nos da una explicación detallada de su condición y que requiere un tratamiento agresivo de inmediato. Nos dice que le va a recetar medicamentos y terapias con “el chamber” para que la condición no se le complique más. Al escuchar esto, el rostro de mi esposa se desfiguró. Yo inmediatamente me di cuenta que era como si le hubiesen clavado un puñal en el corazón. ¡La niña tenía asma! Su peor temor.

Dentro de su incredulidad y negación inicial ella mira al doctor muy seria y le pregunta:

– Doctor, pero… ¿lo que tiene es asma?-

El doctor es muy bueno y competente, pero tiene el tacto de un mecánico diesel tejiendo un botín de bebé. A eso súmele que tiene un timbre de voz como el de El Amolao. Una voz fuerte y ronca.

Cuando mi esposa le hace la pregunta, preocupadísima y al borde del llanto (no estoy exagerando) el doctor se tiró pa’tras en la silla, esta rechinó al recibir todo su peso de un solo golpe, nos miró fijamente y disparó:

– Ja! Si tiene cuatro patas, viene corriendo y relincha… es caballo! Pues claro que tiene asma… –

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POR QUE APRETAR AL PADRINO

Cada uno de nosotros tiene sus manías, costumbres y rituales. Estos nos diferencian y hacen únicos. Algunos son por una buena razón, otros meramente… porque sí. Y otros se basan en algún factor cotidiano que nos hace la vida más fácil.

En este artículo he decidido escribir sobre una costumbre que tengo que está basada en un aspecto científico (específicamente químico) y que a muchas personas les parece extraño. Quizás les parezca práctico y lo adopten.

La costumbre a la que me refiero es que luego de abrir un padrino de refresco procedo a apretarlo antes de cerrarlo, hasta que el refresco sube a un nivel donde casi se desborda. Entonces es que le pongo la tapa al padrino asegurándome que el nivel del refresco queda lo más alto posible. ¿Qué por qué hago esto? Sencillo. Para que el refresco dure más tiempo en la botella sin ponerse “flat” (aguado, sin dióxido de carbono – CO2).

El Padrino (Paramount Pictures)

El Padrino (Paramount Pictures)

El dióxido de carbono es un gas y es lo que le da la efervescencia al refresco y lo que hace que usted muchas veces eructe. La forma en que se le introduce el CO2 a su refresco es a presión. Esto se hace en la fábrica durante el proceso de embotellamiento. Al inyectar el CO2 a presión en la fábrica, este se disuelve en el agua. Entonces se procede a sellar el padrino para que el CO2 no se escape de la mezcla de agua, syrup y demás ingredientes. El CO2 es soluble en el agua solo a presión. Eso significa que al eliminar la presión el CO2 va a comenzar a escapar de la mezcla del refresco. Por eso es que cuando usted abre el padrino escucha el “psssst”. Ese sonido es el CO2 que se salió del refresco y que estaba atrapado en ese espacio “vacío” que tiene el padrino. El refresco liberó el suficiente CO2 para llenar ese espacio vació y el resto del gas que queda dentro del líquido está ejerciendo cierta presión al tratar de liberarse también.

¿Para qué apretar el padrino entonces? Cuando usted aprieta el padrino y empuja el líquido hacia la parte superior queda muy poco espacio “vacío” donde el CO2 se puede escapar. Si hay 4 pulgadas de padrino vacías cuando usted lo tapa, esas 4 pulgadas servirán de refugio al CO2 que se escape del líquido. Pero si usted aprieta el padrino y no le deja escapatoria al CO2, este se quedara dentro del líquido hasta que usted vuelva a abrirlo y este comience a escapar a la atmósfera. El “pssssst” será menor si usted aprieta el padrino. Lo que significa que menos CO2 se ha escapado.

Haga la prueba y verá. Tome un padrino, ábralo, sírvase un vaso de refresco, apriételo y ciérrelo. Luego, abriendo un segundo padrino, sírvase su vasito pero no apriete el padrino antes de cerrarlo. Asegúrese que se sirve la misma cantidad de refresco de ambos padrinos. Espere una hora, coloque los padrinos uno al lado del otro. Abra el padrino “virgen” y preste atención al sonido. Luego, abra el padrino “apreta’o” y preste atención. Escuchará que el “psssst” del padrino virgen es mayor que el del padrino que usted apretó. Esto es así porque habrá más CO2 escapando del padrino virgen.

Es importante hacer este ejercicio con ambos padrinos a la misma temperatura. O ambos padrinos están a temperatura ambiente o ambos están en la nevera. ¿Por qué? Porque la solubilidad del CO2 también es inversamente proporcional a la temperatura del líquido. Eso significa que a mayor temperatura, menor solubilidad (más se va a querer escapar el CO2 del refresco) y a menor temperatura, mayor solubilidad (más se van a querer quedar las moléculas de CO2 acurrucadas con las moléculas de agua).

Eso de la temperatura es algo importante de considerar a la hora de abrir su padrino por primera vez en casa. Si el padrino está a temperatura ambiente cuando usted lo abra se perderá una cantidad mayor de CO2. Si usted lo mete en la nevera a que se enfríe y lo abre, entonces se perderá menos CO2 en esa apertura inicial. Si lo abre frio el padrinito le durará más que si lo abre caliente la primera vez. No es que frio le vaya a durar 1 semana y a temperatura ambiente le dure 1 día pero la diferencia es notable cuando el padrino vaya a mitad de uso. Haga el ejercicio con dos padrinos y lo verá. Le aseguro que cuando el padrino que usted deje fuera de la nevera esté por la mitad su sabor será bastante aguado; mientras que el que permanece en la nevera todavía mantendrá una cantidad de CO2 considerablemente mayor.

Así que si quiere que su refresco le dure más apriete su padrino sin miedo.

P.S. Los caballeros no se pongan graciosos que esto solo funciona con los padrinos. No con las madrinas.

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TILIKUM, LA BALLENA… ASESINA?

Tilikum, a quien conocemos por su nombre artístico como Shamu

Tilikum, a quien conocemos por su nombre artístico como Shamu

Yo soy, como la mayoría de ustedes imagino, de los que por lo general visita Sea World en cada viaje a Orlando. Es uno de los parques “obligados” ya que hay que llevar a los niños, y a papá, a ver el espectáculo de Shamu. El show se llamaba Believe la última vez que lo vi. Y no, no participaba Justin Bieber. El mismo ha sido modificado y su nuevo nombre es One Ocean. En el espectáculo actual los entrenadores no están dentro de la piscina con las ballenas.

La razón del cambio es una demanda que entabló OSHA (Occupational Safety and Health Administration). A su vez, la demanda es el resultado de las múltiples fatalidades que han ocurrido debido al ataque de ballenas Orca en cautiverio a seres humanos. En ambiente natural nunca se ha reportado un ataque de estos mamíferos hacia seres humanos.

En múltiples ocasiones he visitado el parque con mis hijos y realmente es una experiencia extraordinaria. La manera en que el espectáculo está coreografiado apela al sentimiento de conservación que todos tenemos en un mayor o menor grado y nos hace reflexionar sobre nuestro roll y responsabilidades como los mamíferos más inteligentes del Planeta.

El tema del espectáculo Believe se centraba en la historia de un niño que desde temprana edad desarrolla un vínculo sentimental con una ballena, y de como ese vínculo logra influir en su carácter y actitud convirtiéndolo finalmente en… el entrenador que nos presenta el espectáculo en vivo. Los excelentes visuales de la transformación del niño y la perfecta musicalización hacen de la experiencia una perfecta.

Esa experiencia era recordada con mucho agrado hasta que CNN destrozó mi percepción de la experiencia con su documental Blackfish.

Hace varias semanas vi este documental que presenta la manera en que son adiestradas y mantenidas en cautiverio las ballenas. El mismo se centra en una en particular, Tilikum. Es Tilikum el que todos conocemos por el nombre artístico de Shamu. Tilikum ha estado envuelto en tres muertes.

El primer incidente fue cuando pertenecía a lo que se conocía como Sealand of the Pacific ubicado en British Columbia, Canadá. El segundo ocurrió en 1999 cuando ya Tilikum pertenecía a Sea World y el tercero en 2010. Este último incidente ocurrió durante una presentación de Tilikum durante lo que se denomina “Dine With Shamu”. Este es un espectáculo en una piscina más privada en la cual Tilikum hace de sus peripecias mientras la familia tiene la oportunidad de cenar al borde de la piscina y saludarlo de cerca. No se está tan cerca como para que Tilikum pueda darte un mordisco y convertirte en su cena pero sí lo suficiente como para poder apreciarlo muy de cerca. Hace unos 5 años participé de ese espectáculo.

Volviendo al documental Blackfih, el propósito de este artículo es generar discusión sobre el trato que se les da a estas ballenas en Sea World. En general hay dos opiniones diametralmente opuestas.

La primera, la de Sea World, es que estos mamíferos son tratados con extremo cuidado, cariño y que su cuidado es el mejor que podrían recibir. Y que además, el tenerlos en el espectáculo ayuda a despertar el sentido de conservación y amor hacia los animales. En especial en nuestros niños que son los que al fin y al cabo heredarán el Planeta. También se argumenta que la investigación que se hace con ellos ha sido mucha y muy significativa para la comunidad científica.

La segunda opinión es la que indica que estos animales están siendo maltratados, sometidos a periodos largos de privación de alimentos para que realicen las piruetas del espectáculo, sometidos a estrés sicológico y que viven en un ambiente muy pequeño para su tamaño. Se alega que estos factores son los que han contribuido a que Tilikum y otras ballenas hayan causado la muerte de varias personas.

Mi reacción inmediatamente después de ver el documental, como muchos que tratamos de ser lo más moral y éticamente correctos, fue: “Eso está brutal, nunca más volveré a Sea World. Moralmente no puedo patrocinar eso.” Ese pensamiento me duró varios días. Como había grabado el documental en mi DVR volví a verlo más o menos unos 4 días después y mi manera de pensar continuaba siendo la misma.

Durante muchos días estuve pensando en lo que vi y en cierto momento decidí ser un poco más objetivo, menos emocional, y evaluar los puntos de vista tanto de los “defensores de las ballenas” como los de Sea World.

Es importante dejar claro que la muerte de seres humanos a manos (o mejor dicho, a aletas) de estas ballenas es inaceptable bajo cualquier circunstancia. Mi discusión se enfoca solamente en las ballenas. Mi tesis presume que es posible evitar las muertes de ahora en adelante ya que los entrenadores no entran al estanque.

A continuación les daré mi opinión sobre cada una de las alegaciones de ambos bandos.

a. Las ballenas son bien cuidadas, tratadas con mucho cuidado y reciben servicios médicos de excelencia.

Esto es correcto en cierta manera. Por lo que se aprecia en el documental todos los entrenadores le tienen un gran cariño a los animales y los tratan muy bien. En adición a esto, se ha comprobado que la parte del cerebro de estas ballenas capaz se experimentar emociones está muy desarrollada, y de manera similar a la de los humanos.

Ahora bien, una cosa es el cariño que les tengan los entrenadores y otro es como se sienta el animal al estar encerrado en piscinas muy pequeñas para su tamaño. Es ahí donde se alega que las ballenas son maltratadas y desarrollan su estrés sicológico. Este estrés las lleva también a tener confrontaciones físicas entre ellas y a sufrir laceraciones severas en ocasiones. Ese cuidado médico de excelencia al que se hace referencia es necesario ya que es el resultado del cautiverio. Como indicaba uno de los entrenadores, en su medio natural cuando hay una hembra o un macho dominante los demás tienen miles de millas cuadradas para huir y no ser atacados. En una piscina están sujetas al bullying sin posibilidad de escape.

b. El tenerlas para el disfrute de los seres humanos despierta en nosotros ese sentido de conservación.

Este punto es irrebatible en mi opinión. 100% de acuerdo.

c. Se ha desarrollado mucha investigación que nos ha hecho entender mejor a estos animales y su comportamiento.

También considero que esto es correcto.

d. Los animales son sometidos a periodos largos de privación de alimento

Esto es correcto aunque no sé cuan “largos” son esos periodos a los que se someten estas ballenas en particular. Claro que no estoy argumentando que pasar hambre 1 día no es malo.

e. Las ballenas sufren de estrés sicológico debido a su encierro

Por lo que he visto en varios programas y leído esto también es correcto. Y muy negativo sobre el comportamiento de las ballenas ya que estas tienen un cerebro extremadamente desarrollado y capaz de experimentar emociones.

Como vemos la balanza se mantiene más o menos neutro si uno no inyecta el factor moral /ético. Pero un argumento que estuvo en mi mente desde el principio, y que estoy seguro que no soy el único que lo ha pensado, es el siguiente: ¿No se justifica el tener a estos animales en cautiverio aunque no sean del todo “felices” si por otro lado se ha logrado que a nivel mundial se les vea como unos a los que hay que proteger ya que son parte importante de ciertos ecosistemas? ¿No es responsable Shamu de que prácticamente todo niño del Planeta que ve el espectáculo salga de allí con un sentido de responsabilidad para con estos animales?

No sé ustedes pero al menos yo estoy seguro que mis hijos tienen un grado mínimo de apreciasión por esos animales y que si en algún momento de sus vidas tienen la oportunidad de ya sea interactuar con ellos o impactar su hábitat lo pensarán dos veces antes de tomar alguna decisión que los afecte negativamente.

Fue ahí donde despertó el Macchiavello que habita en todos nosotros… ¿No será cierto que bajo algunas circunstancias “el fin justifica los medios”?

Veamos. Personalmente creo que si este espectáculo no existiera la difusión de un mensaje de conservación de estas ballenas sería casi ninguno. Sea World es responsable de que todos conozcamos a Shamu, lo adoremos y pensemos que vale la pena el esfuerzo de conservar no solo a su especie sino a los delfines y demás animales que allí se exhiben. ¿Sería el mundo uno mejor si no existiera ninguna ballena en cautiverio, todas fueran felices en su ambiente natural pero nosotros no tuviéramos la conciencia de protegerlas? Lo mismo aplica al resto de los animales del parque: delfines, leones marinos, pingüinos, manta rallas, etc. Personalmente opino que si Shamu no existiera nuestro sentido de responsabilidad y apreciación hacia el mundo animal en general sería mucho menor.

 ¿No hemos llegado acaso a un contrato social en el que aceptamos que en ocasiones es necesario ir a la guerra sabiendo que estaremos matando a seres humanos para defender a otros? ¿Qué diferencia hay entre eso y el mantener unas ballenas en cautiverio para entenderlas mejor y así poder salvar a otras?

 Evaluándolo fríamente se llega a la conclusión que el sufrimiento de varias ballenas ha resultado en el beneficio de cientos o miles de otros especímenes en su ambiente natural ya que la comunidad en general siente un gran apego y admiración por ellas.

 Por otro lado, ningún análisis se puede divorciar en su totalidad de nuestros sentimientos y valores éticos y morales. Se puede argumentar entonces que se podrían hacer esfuerzos de conservación que no requieran tener a las ballenas en cautiverio. O existe la posibilidad de designar algún área mucho más grande en la costa donde se mantenga a las ballenas en un ambiente controlado pero más extenso y natural. No sé si esto sea viable económicamente, ni posible desde el aspecto técnico y de ingeniería. Pero es una opción a explorar.

También podemos argumentar que a diferencia de un acto de guerra donde no queda otra alternativa para salvar vidas humanas, en este caso sí podríamos vivir sin las ballenas en cautiverio aunque tuviéramos un menor grado de conciencia sobre su importancia.

Los argumentos de ambas partes son genuinos y merecen consideración. Pero al final le corresponde a cada uno decidir lo que piensa de esta situación.

Como mencioné al principio de este artículo mi primera opinión fue que no volvería a patrocinar a Sea World. Luego vino el proceso de análisis estructurado y entré en la encrucijada de si es más importante el bien individual o el bien común o si el fin justifica los medios. ¿Sigo asistiendo a Sea World ya que mis hijos se benefician de la experiencia y es más importante el bienestar de toda una especie que el bienestar de las 4 ó 5 ballenas del parque?

Finalmente llegué a una decisión, o eso pensé. La decisión fue la siguiente: No importa que haya ganado el análisis de pros y contras excluyendo las emociones y valores éticos sobre el análisis de cómo se “sienten” las ballenas en cautiverio; yo no volvería a patrocinar a Sea World.

Fue entonces que decidí escribir el artículo. Y fue en ese proceso que volví a mi indecisión. Mientras hacía mi research en internet entré a la página oficial de Sea World y en ese preciso momento mi hija Isabella pasó por detrás de mí y al ver las fotos y videos de Shamú exclamó:

─ ¡Siiiiii! ¡Shamuuuu! ¡Yo quiero verla otra vez!─

─ ¡Shamu! ¡Shamu!─ Escuché de inmediato las voz chillona de Marko gritar detrás de mí.

De vuelta al principio…

¿Qué es más importante? ¿La dichosa ballena y su “felicidad” o la alegría en la cara de un niño cuando la ve? ¿Cómo le explico a niños de 5 y 2 años que es inmoral y antiético lo que se está haciendo a esos animales? ¿Los llevo mejor al zoológico de Mayagüez? ¿Es acaso menos malo tener a los pobres leones allí encerrados a tener a las ballenas en el estanque? ¿Me voy a sentir mejor ser humano porque dejé de ir a Sea World pero sigo visitando otros zoológicos y acuarios donde para entrenar a los animales también se les priva de alimentación? ¿Piensa usted que esa cara con la que le mira el león de Mayagüez desde detrás del cristal es una de emoción? No puedo imaginar peor vida que estar encerrado en un sitio tan pequeño cuando se nació para correr cientos de kilómetros diarios en la sabana africana. Se escucha insensible, pero esa es la pregunta que hay que contestar.

Luego del baile cha cha cha y la indecisión, he llegado a la decisión de que en mi carácter personal aun no puedo tomar una decisión. Me inclino por no volver al parque lo que implicaría no volver a Animal Kingdom ni al zoológico de Mayagüez.

Si pensabas que te iba a dar mi opinión sobre la decisión correcta en el artículo siento defraudarte. La decisión la tomaré cuando no tenga otra opción. Ese momento llegará cuando esté comprando por internet las taquillas de entrada a los parques. Sería soberbio e hipócrita de mi parte decir que tengo la decisión correcta. También estoy consciente que la decisión no es solo mía. Le tengo el documental en agenda a Magda, mi esposa, para que lo vea y me de su opinión. Y claro, siempre está la opción de decirles a mis hijos que no vamos a Sea World porque mamá no lo cree éticamente correcto. Aunque eso quizás requiera otro artículo para analizar las implicaciones éticas y morales de eso… 🙂

Les recomiendo vean el documental. El mismo brinda muchos más detalles sobre las ballenas, el trato que se les da desde que son capturadas y los pormenores de cada incidente donde han muerto seres humanos. Es excelente y los pondrá a reevaluar su posición con respecto a este tema. Por mi parte, cuando haga mi próximo viaje a Orlando y tome la decisión final les dejaré saber si fui a ver a Tilikum o no.

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