PAIS DE MISION Y VISION

El 2016 ha sido violento. No solo en el punto de drogas y en la calle. Sino en el espíritu del país. Ha sido un año de cantazos brutales que debimos haber cogido hace mucho, pero que llegaron tarde y al mismo tiempo.

Legó la Junta, la quiebra, le migración, el desplome del Departamento de Educación (vaya y vea el resultado de las pruebas PISA para que se eche a llorar) el desplome de la UPR y para cerrar con broche de oro el caso de Anaudi. Ese caso de Anaudi en cualquier otro momento de la historia hubiese sido simplemente un escandalo de corrupción, como lo fue el caso de Víctor Fajardo. Pero lo que hace este caso tan sorprendente es el momento histórico en que ocurre. Que haya individuos, que mientras usted y yo nos tenemos que aguantar una depresión, abandonar la patria y coger recortes en pensiones ellos se harten, realmente hiere al mas bravo.

Pero si uno es sarcástico, puede darse cuenta que todo está bien. Que vamos a echar para delante porque si es cuestión de ensalzar el espíritu, nosotros somos todo Misión y Visión.

Si, Misión y Visión. Y me refiero a esos dos párrafos de trascendencia casi metafísico y holístico que usted ve enmarcados en la recepción de la agencia de gobierno o a la empresa privada, no importa el servicio que ofrezcan. Son esos dos párrafos que le hacen sentir bien a usted. Que cuando se leen, el espíritu se enaltece y le hacen gritar “¡Este bufete de abogados son los mejores y mas sensibles!, o “¡Yo soy Boricua pa’que tú lo sepas!

Son dos párrafos que no dicen nada pero que si usted es conformista se lo dicen todo. Y digo que somos el país de la Misión y Visión porque eso es lo que parece que se está escuchando durante las vistas de transición del gobierno saliente. Y no piense que este es un problema exclusivo de la administración saliente. Esto es un patrón que se repite con cada administración.

Solo basta escuchar a los mismos individuos (de los 3 partidos, porque si usted todavía es de los que piensa que porque lo diga un independentista o un independiente – o Jay Fonseca – hay que creerles a ciegas usted tiene un problema serio) que se pasean de estación de televisión a estación de televisión, o de radio, dando opiniones huecas y esbozando argumentos simplistas pero disfrazados con palabras muy elocuentes. Esto se cristaliza muy a menudo cuando se escucha hablar a la gerencia y los gremios unionados del Departamento de Educación (DE) y de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Las dos entidades mas importantes que tiene cualquier país. Escucharlos cada día, es escuchar las grandes cosas que hay que hacer pero que al parecer nunca se ejecutan.

Mientras escuchaba algunas de las ponencias se me ocurrió hacer este escrito. Y lo primero que hice fue descargar del internet la ponencia de la agencia más importante que tiene el país, el Departamento de Educación. Sí, la más importante, porque a usted no le debe preocupar la salud, la seguridad o la moral cuando se tiene un pueblo educado. Porque la gente educada cuida su salud, no tiene necesidad de robar o matar y por lo general es gente al menos medianamente ética y moral. Así que deje de preocuparse por la criminalidad o la obesidad que esas son consecuencias de un país poco educado y no la razón. Volviendo a las ponencias; querido compatriota, no le miento si le digo que casi se me cae la quijada al leer solamente la primera sección del documento de 8 páginas: la Introducción. Esa sección lee como sigue (el subrayado y las negrillas son por este servidor):

“Durante el presente cuatrienio (2013-2016) el Departamento de Educación, para atender las necesidades del sistema y el País, desarrolló una reestructuración administrativa e implementó su Plan de Transformación Académica con Visión Longitudinal con el fin de atender tres objetivos principales: aumentar el aprovechamiento académico, ofrecer servicios eficientes a las escuelas e implementar y mantener la disciplina fiscal de la agencia, tema importante que nos trae hoy ante ustedes.

Como parte de la transformación del Sistema, desarrollamos una nueva visión y misión enmarcada en los objetivos presentados, los cuales a su vez atienden cuatro áreas trascendentales que nos llevan a cumplir con el plan trazado: fortalecer la intervenciones académicas en las escuelas, desarrollar e implementar estándares de alto desempeño, desarrollar una realineación estructural de todos los niveles de la agencia e implementar una cultura de excelencia operacional que promueva la optimización de servicios a las escuelas.

En nuestra visión, reconocemos la importancia del desarrollo del conocimiento y las competencias académicas en armonía con el desarrollo emocional y social del estudiante. Esto con el propósito de preparar al estudiante para ser sensible, competente, creativo, autogestionario y emprendedor; y para que se desempeñe con éxito en la sociedad, en el contexto de una economía globalizada, de manera que pueda enfrentar los retos individuales y colectivos del mundo.

Nuestra misión es formar a la persona-estudiante-ciudadano mediante el desarrollo de competencias, en términos de conocimientos, destrezas y valores, para un desarrollo socioeconómico integral, para una sociedad multicultural, diversa, con un alto nivel de incertidumbre y cambio, y para la era del conocimiento y sus desafíos, considerando fundamental desarrollar el pensamiento sistémico y critico, el multilingüismo, la resolución de problemas y transformación de conflictos, el trabajo en equipo, las destrezas de colaboración, la conciencia en torno al ideal de una vida buena, y una perspectiva nacional, regional e internacional. Esta reestructuración administrativa representa una transformación trascendental en el sistema, ya que fomenta el desarrollo de nuestra visión y misión, y con menos hemos logrado seguir atendiendo de forma eficiente las necesidades del sistema.

Hoy ante esta nueva etapa democrática que delega el País, compartiremos algunos datos que respaldan pasos importantes dados hacia la transformación de nuestro sistema educativo.”

Vamos, ría o llore conmigo. ¡Se lo juro por Dios Santo (como decimos en el campo cuando queremos enfatizar que algo es bien importante) que no me lo estoy inventando! La Introducción indica que el DE, “como parte de la transformación del Sistema”, desarrollo una nueva Misión y Visión. ¡UNA NUEVA MISION Y VISION!

Si se lee el documento completo, se percata uno que el mismo consta de 2 secciones principales: Introducción y Datos Estadísticos. Así como lo lee. No hay ninguna una sección titulada: Reevaluación de Currículos Por Grado. O, Nuevos Currículos Con Enfoque en STEM. O, Estatus del Desarrollo de Nuevos Currículos. O, Atemperación de Currículos de Acuerdo a Enfoques Exitosos en Países Asiático y Escandinavos (hasta quizás una que lea: Análisis de Currículos Actuales para Descifrar que Demonios Paso en las Pruebas PISA de 2016 que nos Colgamos). Presione aquí para que vea en el reporte “Performance of Puerto Rico 15-Year-Old Students in Mathematics, Science, and Reading Literacy in an International Context” las tablas de las páginas 7, 23 y 31 y confirme que nuestras puntuaciones en cada uno de los reglones son, vergonzosamente, menores al promedio de América Latina. Y si se compara con el promedio del OECD (Organization for Economic Cooperation and Development) prepárese a sentirse más avergonzado.

Yo comprendo que un informe de transición no incluye todo lo que se está haciendo en el DE o en cualquier otra agencia. Pero si hay una sección importante que debería estar en ese informe es una relacionada a qué se está haciendo con los currículos para corregir las grandes deficiencias que hay y atemperarlos al mundo globalizado y altamente tecnológico en que vivimos. Si hay espacio para leer la nueva Misión y Visión, debe haber espacio para hablar del nuevo enfoque que deben tener los currículos. No puedo comprender cómo es posible que durante las vistas esto no se mencionara. Comprendo que no es “nice” hablar de nuestras deficiencias. Pero es que ha llegado el momento de verlas, aceptarlas y digerirlas. Pero sobre todo, de presentarlas al país y tratar de que todos entendamos cómo vamos a encarar esos grandes retos.

Yo esperaría que se mencionara aunque fuese de manera general hacia dónde nos dirigimos y dónde queremos estar en 10 años. Porque yo no estudie pedagogía, pero me puedo imaginar que redirigir un sistema de educación debe tomar entre 5 a 10 anos. Pero nada sobre eso en el informe. ¿Y por qué es importante mencionarlo? Porque el país necesita escucharlo, porque es una conversación que tiene que darse, porque los maestros y trabajadores sociales están desesperados, porque los padres quisieran poder enviar a sus hijos a una escuela que ofrezca una enseñanza de calidad, porque da pena y consternación aquel video del maestro gritando “¡coge y lee un maldito libro puñeta!” (parafraseando). El país necesita escuchar a alguien que le ponga una ruta clara, que no se circunscriba a los mismos discursos y mensajes vacíos de los pasados 20 anos.

Luego de ver la ponencia del DE me dio una curiosidad increíble por saber qué contiene la ponencia de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Lamentablemente, fui a la página oficial del proceso de transición (transicion2016.pr.gov por si le interesa) y no la encontré. Pero sospecho que allí debe haber una definición excelente de misiones y visiones de la UPR, pero absolutamente nada de como traemos profesores visitantes que establezcan residencia temporera por al menos 5 años y que además de ofrecer cursos y hacer investigación, interactúen y enriquezcan a nuestros graduados y profesores puertorriqueños.

La tendencia de continuamente hablar de los problemas de cada agencia y describirlos de una forma extremadamente intelectual con el uso de verbos y adjetivos que llegan a ser sorprendentes, nos ha mantenido sumergidos en la mediocridad sin poder ejecutar planes concretos. Se dice mucho que somos expertos generando planes, desarrollando estudios y dando recomendaciones (generales) y estoy convencido que ese es uno de esos cliché que se ha convertido en una lamentable realidad.

Me parece que el énfasis en hacer “reformas estructurales” ha desviado la atención de la meta final. Las cosas se están trabajando al revés. Por ejemplo, ¿cual es la meta y propósito del DE? Esa meta debe ser el desarrollar individuos que tengan la capacidad de competir a nivel global y que por ende no fracasen en las pruebas PISA (o la prueba que se escoja como un medidor). Esa es la meta final. Pues lo que se debe hacer entonces es fijar esa meta y comenzar a trabajar para alcanzarla. ¿Aspiramos subir 5 escalones en 5 años? ¿Diez en diez años? ¿Treinta en quince años?

Hay que explicarle al país que en X número de años esperamos estar en Y posición porque nos tomará un ciclo de Z años preparar ese sub-grupo de estudiantes que tomarán la prueba cuando tengan 15 años. Por ejemplo, hay que identificar que el cambiar e implementar el currículo tomará 2 años. Y que se comenzará a implementar de sexto a décimo grado para que, cuando en 5 años ese estudiante que estaba en sexto grado esté en décimo, tenga un desempaño óptimo en las pruebas PISA. En el mientras tanto, los resultados deben ir mejorando poco a poco.

Es correcto que el proceso conllevara reestructurar el sistema en muchos ámbitos, pero no se puede perder de perspectiva que la meta debe ser obtener una buena puntuación en las pruebas PISA ya que esa es la herramienta que mide el éxito o fracaso del DE. Y menciono las pruebas PISA porque es esta prueba la que utiliza actualmente el resto del mundo para medirse con respecto a sus “adversarios” en términos de competitividad. Repito, la meta es el desarrollo de individuos competitivos, no reducir presupuesto, no mejorar el sueldo de los maestros. Todos esos otros aspectos son resultados inevitables que se alcanzarán si la meta es el desarrollo del individuo. Fíjese que también se puede llegar a tener buenos salarios, buenos beneficios y reducir el presupuesto y aun así tener estudiantes mediocres. Pero si se apunta a tener estudiantes competitivos, es inevitable que el resto de las condiciones también sean favorables. Mire el ejemplo de Finlandia, donde además de tener excelentes estudiantes, los maestros tienen un “standing” brutal y son vistos y respetados como profesionales de primer orden.

Lo mismo sucede con la UPR. La UPR es un dinosaurio moribundo que ya no se encuentra entre las mejores 1,000 universidades del mundo. Y no se harte diciendo que el Recinto de Mayagüez (del cual soy orgulloso egresado) gana competencias de vez en cuando porque una golondrina no hace primavera. Si bien es causa de orgullo que el Colegio saque la cara por el sistema, también es cierto que eso no es suficiente ni para echar el país hacia adelante ni para que nos sintamos orgullosos de la UPR.

Tenemos que superar esta etapa de conformismo y auto-adulación para poder movernos hacia adelante. No basta con tener misión y visión, con sentirnos orgullosos de lo que fue la UPR hace 30 años, con decir que nuestros médicos son de los mejores del hemisferio. Hay que salir del marasmo de lo grandiosos que fuimos y reconocer en lo mediocres que nos estamos tornando antes que sea demasiado tarde.

Permítame darle un ejemplo de cómo se nos va a hacer tarde. Si la perdida de médicos continua como va, eventualmente será imposible continuar teniendo una calidad de enseñanza en el Recinto de Ciencias Médicas que esté a la altura de lo que estamos acostumbrados. Si todos nuestros médicos, tecnólogos médicos y especialistas se siguen marchando del país, será inevitable que la calidad de la enseñanza y de los profesionales baje a un nivel de mediocridad del cual será muy difícil salir. Además, si importante es tener la capacidad, igual de importante es el cómo nos perciben en el resto del mundo. Y si desarrollamos una fama de mediocridad en el ámbito de la medicina, será muy difícil salir de ese hoyo.

¿Qué hacer entonces? Esa no debe ser la pregunta. Todo el mundo sabe lo que hay que hacer. Lo que hay que preguntarse es el cómo lo hacemos como país.

El poder de la tecnología es tan inmenso que las posibilidades de utilizarlo para la educación son incalculables. Pero tenemos que abandonar las viejas estrategias y tratar de despertar el interés de los estudiantes utilizando esas nuevas tecnologías.

Por ejemplo, hay que comenzar a incluir en nuestros currículos cursos de escritura de “blog” o ensayos que requieran al estudiante ver algún documental y escribir un artículo en su blog sobre el mismo. Que comente lo que vio y lo comparta con toda la escuela a través de su página oficial. Hay que enseñarles que escribir sobre una película, documental, cuento corto o cualquier experiencia es tan o más “cool” que publicar un video en snapchat.

Qué mejor acelerante para encender la curiosidad de una mente joven y curiosa (que no le guste leer) que pedirle que vea los documentales Making a Murderer y Amanda Knox en Netflix y le explique a la clase por qué piensa que ambos son culpables o inocentes. Les aseguro, que alguno de esos estudiantes entrará a la sección de documentales y verá alguno otro que le parecerá extremadamente interesante y lo querrá compartir con la clase. Y si no se atreve a hablar en público, esa será la oportunidad perfecta para que lo haga por escrito. Quizás se despierte de esta manera al próximo gran escritor que estaba dormido hasta ese momento.

¿Y si se le pide a los estudiantes que el que pueda lea la más reciente novela que Hollywood convirtió en película y de su opinión de la película basado en la novela? Que comente con la clase qué partes de la novela quedaron fuera de la película.

¿Y que tal si el maestro descubre que tiene un estudiante con un talento brutal para escribir y analizar y se desarrolla un programa, en coordinación con algún periódico de circulación general, para que una vez durante el semestre se publique un escrito? ¿Usted imagina el impacto que tendría el que los estudiantes vean una columna de un “pana” publicada en un periódico? Claro, esto quizás signifique el sacrificar una de esas joyas de incalculable valor que publica en los periódicos algún ex-gobernador o ex-secretario. Pero me parece que podemos vivir sin ellas. (aunque yo personalmente extrañaría las columnas del nieto de Rafael Hernández Colón. Santo Dios, esas sí que me harían falta).

Bueno, esas son mis aspiraciones. Pero cada día parecen alejarse más. Porque cuando uno cree que va a haber algún punto de inflexión, lee cosas como esta de los propios miembros del DE y se da cuenta que nos merecemos cada momento de sufrimiento que estamos viviendo.

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1 Response to PAIS DE MISION Y VISION

  1. Avatar de Jorge Aviles Jorge Aviles dice:

    Hector Saludos

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