METAMORFOSIS

Las 3 historias narradas a continuación ocurren el 11 de junio de 2017 entre 2:59:30pm y 3:01:00pm.

Jayuya, Puerto Rico (3:00:01pm)

Tan pronto Don Pipo se echó a la boca el primer bocado de arroz con gandules y lechón asa’o a las 3:00:01pm supo que algo estaba mal. Aunque jamás sospechó cuán terrible era lo que acaba de ocurrir. Solo probó un bocado ya que las nauseas que le provovacaba el mero olor de aquella comida era insoportable.

─ ¡Tere! ¡Tere! ¿Qué le echaste a este arroz?─ Gritó.

─ Lo mismo de siempre… ¡maniático!─ Le respondieron desde el balcón.

Pensó de inmediato que debía estar incubando un virus o un tremendo catarro y eso le había afectado su sentido del gusto. Porque el arroz con gandules y lechón asa’o de Tere había sido manjar de dioses para Pipo… hasta ese día.

Carolina, Puerto Rico, Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín (vuelo 051 programado para salir a Orlando a las 3:20pm)

“Mi Gente” de Héctor Lavoe tocaba a todo volumen en sus oídos a través de los audífonos conectados a su iPhone7. Como todavía estaban abordando y había bastante ruido provocado por los demás pasajeros que le pasaban por el lado buscando su asiento, subió el volumen para disfrutar su música como le gustaba. Miró su reloj antes de subir el volumen y vio que este marcaba las 2hr:59min:45seg pm.

─ ¡Mierda! Veinte minutos más con este calor.─ Pensó.

Subió el volumen y comenzó a golpear el cencerro imaginario que tenía en sus manos. No le había dado más de dos golpes cuando empezó a sentir un dolor de cabeza leve que en cuestión de tres segundos se hizo insoportable. Se arrancó los audífonos de los oídos bruscamente. Miró el artefacto en su mano, le bajó el volumen y procedió a colocarse los audífonos en los oídos nuevamente. Para su sorpresa, aunque el volumen estaba bastante bajo, el sonido de la música le provocaba un intenso dolor de cabeza. Pero lo más desconcertante no era el dolor de cabeza sino el disgusto y mal humor que le causaba el simplemente escuchar el ruido, ahora molestoso, del cencerro y la voz desagradable del que interpretaba la canción. Era una molestia tan grande y desagradable como la que le provocaba el maldito reggetón, la música más despreciable que jamás había escuchado… hasta ese día.

Decidió escuchar otro tipo de música en su y mientras repasaba su librería digital apareció brevemente en la pantalla del aparato “Lucille” de Kenny Rogers. Recordó que un millón de veces pensó borrar toda la porquería de música coutry pero siempre decidía dejarla por si alguien pedía algo de Kenny Rogers en algún karaoke. Por alguna extraña razón decidió escucharla y para su sorpresa la canción le gustó muchísimo. Pasó el resto del viaje escuchando Bill Anderson, Lynn Anderson, Johnny Cash y Carrie Underwood entre otros… y borrando toda la salsa gorda, y desagradable, que tenía en su teléfono.

Loíza, Puerto Rico

Eran las 2:59:00pm cuando Luisa miraba llena de orgullo la enagua con volantes, encajes y cintas que tenía en su mano. Era parte del traje típico puertorriqueño que estaba cociendo para que su hija lo usara durante una actividad del campamento de verano de su escuela. Una de esas tradiciones que su familia seguía con solemne reverencia. Tanto la madre como la hija adoraban la tradicional vestimenta jíbara.

El traje era una hermosa pieza de algodón blanco con escote redondo de hombro que mostraba la piel hasta el nacimiento del seno. Con manga amplia, ajustada al codo y adornada con encajes. La falda era fruncida a la cintura y llegaba hasta los tobillos. También adornada con alforzas y encajes.

Le encantaba el traje típico puertorriqueño. Lo consideraba una de las piezas de ropa más hermosas que jamás hubiera visto y por alguna razón le traía gratos recuerdos de su propia niñez cuando visitaba la casa de sus abuelos.

Cuando estaba dándole las últimas puntadas al traje, a las 2:59:50pm exactamente, se levantó de la mecedora y sacudió el traje en el aire, con un movimiento similar al que se hace para desdoblar una toalla arrugada. Mientras lo sacudía sentía gran nostalgia y agradecimiento por haber tenido una vida como la que tuvo y por haber engendrado y criado a su hija en el hermoso pueblo de Loíza.

Luego de unos 3 segundos sacudiendo el traje lo levantó en el aire, lo puso en dirección hacia la ventana esperando ver el algodón blanco brillar bajo la luz de las 3:00pm (ya eran las 3:01:00pm), pero para su sorpresa lo que vio le pareció totalmente extraño y anticuado. En lugar de apreciar el traje con nostalgia y cariño no sintió nada de eso. Incluso, la apariencia del traje le incomodó y pensó cómo rayos se le había podido ocurrir cocer semejante pieza tan fea.

En ese preciso instante su hija entró por la puerta de la sala y casi sin pensarlo Luisa dijo,

─ ¿Quieres salir en el dichoso desfile ese todavía? El traje ese que te mandaron a usar está más feo que la palabra sobaco.─

─ Mejor no voy. Parezco una boba con esa pijama.─

 

Epílogo:

Las tres historias narradas ocurren el domingo 11 de junio de 2017. Los eventos se desarrollan justo después de cerrar los colegios de votación a las 3:00pm el día del plebiscito. Ese día, los que se conocieron hasta ese momento como puertorriqueños, eligieron entre entre 3 formulas de estatus. Saliendo victoriosa la estadidad.

Aunque no se habrían de conocer los resultados hasta las 5:30pm la decisión había sido tomada a las 3:00:00pm en punto, en el momento en que cerraron los colegios de votación. Tal y como lo habían advertido por generaciones los verdaderos patriotas, justo en el momento de elegir como colectivo la estadidad comenzó la… metamorfosis.

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2 Responses to METAMORFOSIS

  1. Avatar de Beba Beba dice:

    Funny! (btw, es «coser»)

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