Recientemente se ha estado discutiendo si el Plan Decenal de Educación (PDE) que se está tratando de estructurar va o no va por buen camino. A continuación mi opinión de qué debe incluir el proceso de conformar el o los comités que desarrollarán el PDE. Debo aclarar que no he leído en su totalidad lo que es el Plan Decenal que se desarrolla actualmente por lo que trataré de no hacer críticas (buenas ni malas). Eso sería tema de otro artículo.
Hay que establecer dos premisas fundamentales antes de comenzar cualquier discusión. La primera es que el PDE no se puede dar sin la estructuración de un plan económico a mediano y largo plazo.
Antes o durante el desarrollo del PDE se deberá decidir cuál será la dirección del país en términos de nuestro futuro económico. El sistema de educación de un país tiene que estar enfocado en educar a sus ciudadanos para servir a la sociedad donde esta los necesite. Por eso es que tenemos que definir qué país queremos ser en 10 años para poder educar a nuestros individuos de forma tal que nos puedan dar y sostener ese país que visualizamos.
¿Queremos ser unos duros en turismo y vender nuestra isla al mundo? Pues tenemos que enseñar al individuo desde escuela elemental a reconocer la importancia del turismo, las ventajas que tiene nuestra isla por su diversidad ecológica, por su posición geográfica. Tenemos que enseñarlo a venderle al mundo esos activos.
La pasión por desarrollar el turismo no nace por arte de magia cuando usted se gradúa de escuela superior y de la nada le viene una inspiración divina que le dice que sea chef, gerente de hotel o ingeniero especialista en la construcción de hoteles eco-amigables ya que es ahí donde su país lo necesita. Esa perspectiva de lo que necesita el país y de cómo se puede ser un vehículo para hacer esa necesidad una realidad hay que inculcarla desde niños. Hay que educar al ser humano para que sea útil en lo que su país lo necesita.
La segunda premisa que hay que establecer es que el PDE será aprobado y/o modificado finalmente por las ramas de gobierno según lo entiendan necesario; y eso no necesariamente está mal. Al fin y al cabo, usted y yo votamos por ellos para que hagan precisamente eso, tomar decisiones. La deficiencia mayor que le veo al esfuerzo actual de desarrollar un PDE es precisamente que se pretende crearlo divorciando totalmente a los miembros de los comités de las ramas de gobierno. Si todos los sectores políticos (mayoría y minoría) no están envueltos desde el principio durante la formación de los grupos de trabajo no habrá un compromiso real de ninguna de las partes. Y me parece que eso es precisamente lo que está ocurriendo.
El envolvimiento indirecto de los partidos políticos es necesario y saludable ya que ellos se someten a nuestro juicio cada 4 años. Esa condición de ser electos directamente por nosotros es lo que les obligará a aprobar finalmente un PDE que sea del agrado de la ciudadanía. Si el PDE lo desarrolla en su totalidad el sector privado, por mejores que sean las intenciones, existe la posibilidad que lo que se desarrolle no vaya a tono con las necesidades del país sino con las de grupos que domine la discusión. Como esos grupos privados no nos responden a nosotros directamente podría ser poca la preocupación que tengan sobre lo que opinemos nosotros, el conjunto de la sociedad en general, sobre el PDE.
El grupo de trabajo para el PDE en mi mundo utópico se conformaría de la siguiente manera:
1. Los presidentes de la Asociación y Federación de Maestros no participarán de votaciones finales si son necesarias para decidir asuntos en los cuales haya diferencias o algún tranque. Sí tienen que ser miembros de los comités y ser escuchados seriamente durante los procesos de desarrollo, discusión y refinamiento de ideas y propuestas. ¿Por qué no deben tener derecho a votar? Porque el PDE lo que busca precisamente es romper patrones y filosofías existentes difíciles de abandonar por cualquiera de estas dos organizaciones. Porque han sido ellos parte integral, al igual que los políticos, del desmoronamiento de nuestro sistema educativo. Y 50 años de adoctrinamiento no los cambia nadie en una mesa de discusión durante 6 ó 12 meses. Llámenle prejuicio o percepción equivocada, pero eso es lo que me han proyectado a mí desde que tengo uso de razón.
2. Ya que los que participen del proceso serán afiliados a partidos político (lo cual no es necesariamente negativo), sí tiene que haber el compromiso de los partidos principales de que las personas que se designen a trabajar con el PDE sean lo que se denomina “moderados” en sus respectivas ideologías. Es importante que sean personas que la sociedad y sus pares en el campo de la educación vean como individuos serios y capaces de migrar de un extremo a otro de las diferentes filosofías educativas. Individuos que vean las cosas buenas y malas en cada una de ellas. Que puedan identificar lo bueno y lo malo del sistema de escuelas “charter”, del sistema de Canadá, del sistema de Finlandia, del sistema japonés. Esto le dará a la Asociación y Federación de Maestros la certeza de que sus planteamientos serán escuchados y considerados de forma seria y prudente pero sabiendo que no habrá concesiones ni decisiones motivadas por caprichos o con intención de sacar provecho político-partidista en el futuro. Las uniones deberán ser lo suficientemente maduras para aceptar desde el principio que habrán grandes cambios y que los mismos no siempre coincidirán con sus intereses. Que al final son secundarios a los intereses de los estudiantes y por ende a los de la sociedad. Se preguntarán: ¿Y por qué los presidentes de los gremios magisteriales no tendrán derecho al voto y los políticos sí? La respuesta es que ni usted ni yo votamos por ellos, pero sí votamos por los líderes políticos que tienen la responsabilidad de representarnos. Nos hayan salido buenos, o unos limones, ustedes y yo votamos por ellos y de ellos es la responsabilidad. Y si sus decisiones no nos gustan los sacamos en cuatro años. Pero a las uniones, ni usted ni yo las elegimos y sus presidentes/directores tienen la tendencia de ocupar sus puestos de manera vitalicia.
3. Los partidos políticos deberán hacer una evaluación seria de quienes serán designados a los comités que compondrán el PDE. Antes de hacer el anuncio público de los miembros que cada partido colocará en los comités, los líderes de esos partidos se deberán reunir de manera privada con sus miembros seleccionados y los miembros de los demás partidos para establecer un compromiso desde el principio. Es de extrema importancia que esta reunión sea privada y no sea cubierta por la prensa. El tener una cámara de frente es una tentación irresistible de tomar protagonismo y querer verse como el que lleva el control de la situación. Es necesario que en dicha reunión esté presente solamente el gobernador de turno, los presidentes de ambas Cámaras y los presidentes de los partidos de oposición de turno. Ese será el momento que tendrán nuestros líderes de hacer compromisos y alianzas. Las cuales siempre son necesarias para comenzar procesos de cambio trascendentales.
Luego de dicha reunión la potestad de convocar conferencias de prensa o hacer anuncios relacionados a los trabajos en curso debe recaer solamente en los comités. Esto conlleva de parte de las ramas de gobierno, claro está, un compromiso real de no inmiscuirse en el proceso hasta tanto las propuestas estén listas para ser sometidas a legislación o si los miembros de los comités lo solicitan. Hay que tener claro que dichas propuestas desarrolladas por los comités serán sometidas a evaluación a las ramas legislativas y ejecutiva y estos no estarán obligados a aceptarlas en su totalidad. Cada rama de gobierno tendrá la potestad de evaluar y enmendar las propuestas. Pero se debería esperar que los cambios sean mínimos ya que todos los miembros de los comités habrán gozado de la completa confianza de la clase política como se habrá de establecer en aquella primera reunión entre todas las partes que mencioné previamente.
4. La sociedad deberá dar un salto de fe (leap of faith) y brindar la oportunidad al gobierno de desarrollar el PDE. Como colectivo deberemos confiar que se estará trabajando para el bienestar común.
5. La prensa deberá ser lo suficientemente madura para permitir trabajar a los comités sin sensacionalismos y amarillismo noticioso. No debe ser razón de noticias de primeras planas chismes de pasillo sobre discusiones acaloradas durante las reuniones. O si fulano pareció salir molesto de una reunión y que esto se convierta en la primera plana por tres días consecutivos. Se debe esperar que las discusiones sean intensas, acaloradas y llenas de pasión. Al fin y al cabo la tarea no será fácil. Se estará decidiendo la rienda que tomará el país en el futuro inmediato.