¿Te has preguntado alguna vez cómo opera la Ley del Cantazo en el Cantacito (LCC)? Es la Ley que dice que cuando te lastimes un dedo de la mano, del pie, la rodilla o alguna otra parte del cuerpo se activa una fuerza universal infalible la cual hará que cojas todos los próximos golpes en el mismo sitio donde ya estás lastimado. Y la conden’a no falla. Haz memoria para que veas…
¿Cuántas veces no te has lastimado un dedo y ese mismo día vuelves y te das otro cantazo que te hace ver las estrellas? ¿O cuantas veces te cortas un dedo, se te encona el área, y la LCC de inmediato entra en operación y coges un cantazo tratando de abrir la puerta del cuarto o de la nevera? La LCC es infalible y su funcionamiento es una de los procesos que mejor opera en el universo.
Siempre me había parecido increíble mi mala suerte con la LCC y lo bien que opera. Decidí entonces hacer un análisis sosegado y detallado de la misma y de varios incidentes para determinar si realmente existe o es solo una percepción mía. Y para mi sorpresa, descubrí que la LCC realmente no existe.
Fíjate y verás que cada vez que coges un cantazo encima de la cortadura que tienes en el dedo es al realizar una tarea cotidiana que realizas comúnmente; abriendo la nevera, abriendo la puerta del cuarto, cuando estiras la mano para coger un vaso del gabinete de la cocina, etc. Verás que esa parte de tu cuerpo donde coges el cantazo es la que comúnmente golpea o roza la gaveta pero tú no lo detectas porque tu dedo está mayormente en buenas condiciones. Pero cuando tienes la cortadura en tu dedo, por más leve que sea el golpe con la puerta de la nevera, lo vas a sentir en el alma. Es sencillamente una cuestión de conciencia.
La próxima vez que tengas raspados o cortados los nudillos de la mano y al tratar de sacar algo de la nevera golpees accidentalmente al pote de salsa BBQ y veas las estrellas, al menos sabrás que no es culpa de la LCC ni de ninguna conspiración universal para hacerte sufrir más de la cuenta.
